Carta a los seres humanos

Carta a los seres humanos

Informe sobre supervivencia y altruismo. En especial para pensadores y dirigentes

 

Queridos familiares de la especie humana:

Este informe trata de explicitar dos leyes biológicas que están implícitas en nuestra naturaleza y que fundamentan nuestro comportamiento como seres vivos humanos. Estas leyes tienen importantes utilidades para los pensadores y deben servir de guía a los dirigentes para el gobierno de nuestra humanidad y sus colectivos.

Una primera aplicación, para todos, es que ponen de manifiesto nuestros deberes vitales. Se habla mucho de nuestros derechos, pero lo primero que tenemos son obligaciones, especialmente los pensadores y dirigentes. El desconocimiento de estas ideas ha podido ser la causa de muchos problemas individuales y grupales. Y de los muy graves que padece nuestra desnortada humanidad.

Enuncio brevemente estas leyes y las posibles cosas a hacer.

 

Primera ley, o de la supervivencia: “Como el resto de las especies de seres vivos, la nuestra, Homo sapiens, tiene como finalidad vital prioritaria su propia supervivencia”. Y por formar parte de ella todos los seres humanos han tenido, y seguimos teniendo, esta misma finalidad biológica de que nuestra especie sobreviva. Este es nuestro imperativo vital como seres vivos.

 

Segunda ley, o del altruismo amplio: El altruismo amplio es el principal medio que nuestra especie ha adoptado como estrategia más eficaz y eficiente para conseguir la finalidad vital prioritaria. Estas dos leyes son complementarias y no puede entenderse la primera sin la segunda y viceversa.

El altruismo en sentido amplio comprende todo lo que suponga beneficio para otro u otros: el trabajo productivo, la cooperación, la solidaridad, el apoyo mutuo… Y cualquiera que sea su motivación: instintiva, recíproca, gratuita, onerosa… El altruismo es siempre retribuido: materialmente, como aprecio del grupo y como autoestima.

Estas leyes están implícitas y operativas en todos los seres vivos. Han sido, y siguen siendo, la base de su comportamiento. Y son las que han hecho que vivan ahora más de dos millones de especies conocidas. La existencia de estos seres vivos confirma que hay una tendencia, o imperativo vital, que ordenó a sus antepasados, y les manda a ellos, vivir y reproducirse iterativamente para conservar y transmitir la vida.

En el caso del Hombre estas leyes pueden explicitarse en una norma básica de comportamiento, o principio ético universal, que diga: “Es bueno/mejor lo que, hecho altruistamente, sea bueno/mejor para la supervivencia de nuestra especie.” Podría quitarse el “hecho altruistamente” por estar implícito en el resto, pero parece conveniente resaltarlo.

 

Cosas a hacer

Siendo estas leyes tan importantes, extraña que no hayan sido ya vistas y difundidas. Pero, una vez vistas, tienen importantes utilidades teóricas y prácticas. Ver el anexo al final de esta carta.

Resumo algunas posibles cosas a hacer por los tres grupos de personas a quienes va dirigida esta carta. Estos resúmenes se pueden ampliar en los anexos que cito y en los libros y documentación que aparecen en www.supervivenciayaltruismo.org

 

Cosas a hacer por los pensadores (Ver anexo A)

Me dirijo a todos los pensadores y a los gestores de universidades y fundaciones. Y a los directivos de los entes y organismos, públicos y privados, que se dedican a pensar estas cuestiones relacionadas con el bienestar y el gobierno de la humanidad y sus grupos. Tanto laicos como religiosos, ecologistas, humanistas, “think tanks”,…

En el anexo se desarrollan estas ideas y se exponen distintos argumentos, a favor y en contra, fruto de mis conversaciones con distintos pensadores. Mi llamada a la acción para aquellos pensadores que las encuentren interesantes es que colaboren en su contraste y difusión.

 

Cosas a hacer por los dirigentes: laicos y religiosos (Ver anexo B)

Esta carta es una llamada a quienes gestionan las cosas del mundo para que miren mis ideas y las tengan en cuenta en sus trabajos. Me dirijo a los dirigentes y funcionarios de los organismos globales y grupales, gobiernos de las naciones, comunicadores, gestores de empresas públicas y privadas, dirigentes de las religiones y de los partidos políticos, líderes de opinión, poderes fácticos…

Estas leyes naturales son necesarias para fundamentar la gobernabilidad del mundo ya que elevan al nivel de toda la humanidad, y fundamentan, todos los buenos objetivos de los distintos colectivos humanos: tanto verticales (ciudades, regiones, naciones…) como horizontales (partidos políticos, religiones, humanismos…).

Una primera cosa sería tener bien evaluados permanentemente los riesgos  existenciales que amenacen a nuestra especie, tanto naturales como humanos. Y los medios y valores para afrontarlos. Y para ello parece necesario y urgente crear un Consejo Ético Mundial que estudie y dirija estas tareas. Y que promueva las mejores políticas y acciones para intentar la supervivencia humana con el mayor bienestar posible.

Entretanto, con visión global y a la luz de estas leyes básicas, los dirigentes mundiales y grupales pueden hacer ya muchas cosas: revisar y adaptar las leyes y costumbres, las políticas económicas y sociales, el número y calidad de vida de la población, el trato a los marginales, las ingenierías genéticas, ambientales y sociales, las virtudes y delitos universales…

 

Tareas para todas las personas, actuales y futuras (Ver anexo C )

Por último, me dirijo a todos los seres humanos para deciros que todo esto debería iniciarse lo antes posible. Y puede hacerse sin traumas y sin cambios bruscos. Con las capacidades y medios, actuales y previsibles, el cambio global puede durar entre 20 y 50 años. Con resultados grupales y parciales cercanos y acumulativos.

Individualmente el cambio puede hacerse de inmediato. Una vez visto y asumido el principio ético universal, quien tenga una vida feliz y con sentido no necesita cambiar nada. Quien lo precise, puede revisar lo que debe cambiar y actuar en consecuencia.

Mi agradecimiento, y el de toda la familia humana, a quien haya llegado hasta aquí y haga lo que pueda por utilizar y difundir estas ideas.

 

José Corral Lope.

 

Ex director general y consejero de banca. Nacido en Zaragoza, 1941. Casado. Madrid. (Ver C.V)

En 1985 escribí una breve nota sobre el quehacer de los hombres (Ver). Y en el 2000 enuncié mi idea básica sobre una primera ley o imperativo vital (Ver).  A partir del 2015 publique tres libros, incluidos con otra documentación en la página web bilingüe a la que se puede acceder con el link www.supervivenciayaltruismo.org

 

Anexo. Las ideas y sus utilidades  (Ampliar aquí)

Nota previa: A quienes tengan un poco de tiempo les recomiendo que lean despacio estas utilidades y piensen en su contenido. Sobre todo, si alguna de ellas les afecta más directamente por su oficio o circunstancias.  Dan para escribir varios libros si alguien quiere trabajar sobre ellas vistas con las gafas de las ideas básicas de la supervivencia y el altruismo. Cambian muchas creencias, normas, usos y costumbres actuales.

  • Lo primero a tener en cuenta es que estas leyes son deberes vitales de todos los seres humanos de todos los tiempos.
  • Pueden y deben servir de orientación a nuestra humanidad sobre el rumbo a seguir.
  • Son universales y neutrales. Se pueden y deben asumir por creyentes y no creyentes.
  • Pueden y deben servir para que personas de distintas ideologías trabajen juntas para acordar unos principios éticos comunes que fundamenten las éticas grupales.
  • Confirman y complementan las ideas sobre la evolución, su origen y su finalidad.
  • Aportan un criterio básico para orientar el alcance de la libertad humana y su uso.
  • Reducen los relativismos morales, abusos e injusticias de los creadores de éticas y leyes.
  • Refuerzan las buenas ideas de las religiones y la ciencia sobre el altruismo/amor como medio óptimo para la supervivencia y bienestar de las personas y sus grupos.
  • Preconizan la fraternidad de las personas como miembros de una misma familia con un objetivo común y con un mismo elemento, el amor, como medio para convivir.
  • Fundamentan la igualdad de las personas en cuanto a obligaciones y derechos.
  • Definen nuestra obligación prioritaria como humanos, previa a nuestros derechos.
  • Confirman que, como personas humanas, tenemos el derecho de vivir con el mayor bienestar posible para poder cumplir mejor con nuestras obligaciones.
  • Instan a los sabios y líderes a trabajar para estos objetivos.

 

J.C. Madrid, 2022