Presente y futuro humanos 2

Supervivencia y altruismo. Un principio ético universal

José Corral Lope
Ver C.V. El Autor

Resumen

Se enuncia como objetivo vital prioritario de todos los seres humanos, la supervivencia de nuestra especie/humanidad. Con el altruismo amplio como medio principal. De ello se deduce un principio ético universal. Se comparan estas ideas y sus aplicaciones con los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU y los de la Encíclica Fratelli tutti del Papa.

Se reseñan 17 aplicaciones del principio ético universal referidas a : Una Autoridad Mundial. La Humanidad. Revisar las leyes y normas. El modelo de sociedad mundial. La población: número y calidad de vida. La sexualidad y la familia. La ecología humana. Las ingenierías genéticas. La ingeniería social. La educación. Las políticas económicas y sociales. Los marginales y pobres. Las religiones. Los nacionalismos. Delitos y faltas contra la Humanidad. Virtudes y valores universales. Las éticas individuales.

Palabras clave: objetivo, imperativo, vital, ético, universal, supervivencia, altruismo.
Agenda 2030, ONU, encíclicas, humanidad.

0.- Planteamiento

En la Presentación de Supervivir amando. Un principio ético universal (Ver), digo que el libro está escrito para los tres colectivos a quienes también dirijo esta nota:

a).- Pensantes. Especialmente filósofos y biólogos.
b).- Autoridades civiles y religiosas, políticos, empresarios, comunicadores.
c).- Todas las personas interesadas en la supervivencia y el bienestar humanos.

El librito citado enuncia y desarrolla tres ideas:

1ª.- Mi idea básica es que los seres humanos, como el resto de seres vivos, tenemos como finalidad vital prioritaria la supervivencia de nuestra especie/humanidad. (Ver Monod).

Este objetivo, y el imperativo de intentarlo, están implícitos y operativos en nuestra programación genética y cultural. Sin perjuicio de que los hombres podamos tener otros fines trascendentes.

2ª.- El altruismo amplio (instintivo, recíproco, puro) es la cualidad principal practicada y asumida por nuestra especie social para procurar el objetivo básico. A la vez que, como otras especies biológicas, utiliza la lucha, la competencia y otras estrategias, para intentar la propia supervivencia y el dominio del ambiente.

3ª. De la primera idea se deduce directamente una norma básica de comportamiento que, para los humanos, seres racionales y morales, se puede explicitar como un principio ético universal (PEU) que diga: Es bueno/mejor lo que sea bueno/mejor para la supervivencia de nuestra especie/humanidad.

A pesar de su obviedad, y tal vez por ella, estas ideas no están explícitas ni asumidas. Nuestra situación y perspectivas hacen urgente que sean conocidas por el mayor número de personas de los colectivos citados. Su asunción aclararía muchas dudas de las ciencias biológicas y sociales, Y su aplicación facilitaría el entendimiento entre los líderes civiles y religiosos. Y podría acelerar la adopción de medidas más eficaces y eficientes que ayuden a resolver los graves problemas de nuestra humanidad.

Aunque las cuestiones son muy amplias voy a intentar hacer un resumen, comparando las coincidencias y diferencias entre los pensantes, los líderes civiles y las religiones.

1.- Situación actual

Según mi experiencia profesional, para analizar los problemas y plantear soluciones es muy importante que esté claro el fin u objetivo prioritario a alcanzar. Si se actúa por tareas o por objetivos parciales es posible que se llegue al fin principal, pero suele ser más costoso y más lento. Y se corre el riesgo de que alguna tarea u objetivo parcial se vea como objetivo principal, tenga excesivo éxito, y dificulte la consecución del fin u objetivo prioritario.

Es muy posible que nuestra humanidad haya tenido y tenga ese problema. Aunque parezca extraño, y a pesar de autollamarnos Sapiens, nuestra especie ha llegado hasta aquí sin tener explícito su principal objetivo: la propia supervivencia. Y sin saber de forma expresa que sus individuos/personas, y la misma especie como tal, tienen el deber prioritario de conservar y transmitir el mayor bien que tienen: la vida humana.

Los hombres han actuado en grupos cada vez más numerosos: familias, tribus, clanes, naciones, … Pero sin haber explicitado aún la ley básica de supervivencia. Nuestra especie social ha sobrevivido teniendo implícito en sus individuos, como base de su comportamiento, el imperativo vital. Y este mandato ha sido el fundamento de los objetivos, estrategias y normas, que han utilizado los distintos grupos humanos para sobrevivir. Y para desarrollar sus enormes capacidades, virtudes y valores. Y también algunos defectos y pecados: originales y adquiridos.

Históricamente podemos distinguir dos tipos de grupos: verticales (familia, clan, tribu, ciudad, nación, …) y horizontales (ideologías, organismos, religiones, partidos políticos, poderes fácticos, …). La capacidad de formar grupos cada vez mayores ha sido posible gracias al uso de alguna forma de altruismo amplio como medio de convivencia.

Con todo, nuestra especie humanidad ha tenido un enorme éxito si se mide por el volumen de población actual. El problema que parece plantearse es que esta enorme capacidad de crecimiento puede originar la autodestrucción de la especie, bien a corto plazo por el uso de armas de destrucción masiva, o a medio plazo por la degradación de nuestro hábitat. Y, en cualquier caso, aunque muchas personas tienen un alto nivel de bienestar, sigue habiendo graves problemas de todo tipo para muchos cientos de millones de personas.

Para tratar de apreciar el problema que ocasiona la falta de un objetivo prioritario que sea universal y explícito, intento resumir, casi a modo de ejemplo, los principales fines u objetivos, y los medios para alcanzarlos, de los grupos más significativos.

a).- Los pensantes

En occidente han sido principalmente los filósofos, desde los griegos hasta ahora,(Ver) quienes han buscado el objetivo primero o finalidad de los hombres. Según su propio reconocimiento ninguno de ellos lo ha encontrado. Pero han propuesto varios fines u objetivos parciales y los medios para intentar alcanzarlos. Se pueden destacar tres escuelas, cuyas doctrinas todavía están operativas y en vigor:

. Para Aristóteles el bien más perfecto es la felicidad. Y aunque dice que el bien de la ciudad es más grande que el del individuo, los iguala. Y dice que el bien del hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud, y si las virtudes son varias, de acuerdo con la mejor y más perfecta. Y considera que el hombre feliz vive bien y obra bien.

. Kant dice que los hombres y los pueblos actúan siguiendo insensiblemente una oculta intención de la Naturaleza, que él desconoce y que encarga buscar a otros filósofos. Como objetivo señala el eudemonismo, o progreso moral continuo. Y este objetivo se debe intentar conseguir utilizando el sentido moral que cada uno tiene y mediante el uso de su razón. Y con buena voluntad para aplicar el imperativo categórico que su razón le dicte.

La parte material de los hombres no le preocupa, ni la vida en general, ya que dice expresamente que el Hombre es inmortal. Pero es entrañable ver el alto valor que da al perfeccionamiento moral y al cosmopolitismo de la especie humana.

. Para los utilitaristas – Bentham, Stuart Mill- el objetivo es conseguir el mayor bienestar para el mayor número de personas. Esta idea, mas moderna, corrige el individualismo aristotélico y concreta el imperativo categórico kantiano.

Estos objetivos y medios siguen en vigor en la cultura occidental: el objetivo básico es la felicidad a partir del bienestar de los individuos y con ello la de sus naciones. Y el medio para conseguirlo son las virtudes y valores individuales y sociales: laboriosidad, honradez, solidaridad, justicia, cooperación, igualdad, libertad, fraternidad…

Tanto la felicidad como el bienestar son objetivos buenos y también son buenos los medios citados. Pero son parciales. Y existe la dificultad de determinar, y limitar en su caso, lo que sea la felicidad y el bienestar individuales. Y aún en el caso de que se pueda establecer un bienestar medio, existe la dificultad de conseguirlo y mantenerlo para un numero creciente de personas.

Y recientemente ha surgido el más grave problema: aunque gracias a la ciencia y la técnica las predicciones de Malthus no se están cumpliendo, la creciente necesidad de recursos, para atender la creciente demanda de mayor bienestar de un creciente número de personas, ha creado el peligro de degradar nuestro hábitat hasta la posibilidad de la autodestrucción a medio plazo. Sin que se haya llegado a cubrir el bienestar mínimo de cientos de millones de personas

. Algunos biólogos (ver) también han tratado de la finalidad de los seres vivos y sus especies, principalmente desde los representantes de la llamada teoría moderna de la evolución (Dobzhansky, Mayr, Gould). Y más recientemente y de forma expresa el citado premio Nobel, Jacques Monod. Pero sin extender sus ideas a los humanos. Algunos de estos biólogos ya vieron también distintos tipos de altruismo como medio para la supervivencia de las especies sociales.

Y aunque el “sociobiólogo” E.O.Wilson no explicita el supervivir como objetivo, parece que lo tiene implícito cuando, a partir del altruismo de los himenópteros, plantea su famosa propuesta de “biologizar” la ética. Y tampoco Michael Ruse lo acierta a ver.

Escolio. Los modernos neurobiólogos intentan ver una finalidad y unas normas morales en el cerebro. Y hacen bien en buscarla ahí porque en las “capas” sucesivas irán descubriendo las normas contingentes, ente ellas el altruismo, que han ido asumiendo los hombres. Y cuando lleguen al fondo encontrarán la base del comportamiento: el imperativo vital que ordena a cada individuo que viva y que trate de que su especie sobreviva para que la Vida continúe.

b.- La ONU y otros organismos cívicos.

El objetivo prioritario explícito de la ONU, y de otros varios organismos y entidades, es el mismo que el de los filósofos utilitaristas, es decir conseguir el mayor bienestar para el mayor número de personas.

Este objetivo básico se ha tratado y manifestado en los últimos lustros en múltiples reuniones y escritos. Recientemente, el 25.9.2015 se concreta en la Resolución de la Asamblea General titulada como: “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. Que confirma 17 objetivos y 169 metas que constituyen el “Plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad”.

Este año 2021, en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, y con motivo del COVID-19 se anunció “El Gran Reseteo” y el adelanto de la Agenda 2030.

c.- Las religiones

Los hombres han desarrollado muchas creencias y religiones que han determinado, y siguen proponiendo, un objetivo prioritario o Bien máximo y las normas o preceptos para intentar alcanzarlo. En general, las religiones, como los filósofos, consideran la parte espiritual de los seres humanos.

No obstante su espiritualidad, todas las religiones han legislado sobre las normas de comportamiento individual y social en este mundo, dictando lo que se debe pensar, hacer y omitir para intentar alcanzar el Fin o Bien trascendente. En general, profesan valores morales comunes que se pueden resumir en las llamadas reglas de oro: “ Haz el bien y no el mal” y “No hagas a nadie lo que no quieras que te hagan a ti”. Pero, además de la inconcreción de estos preceptos, hay diferencias entre ellas sobre los objetivos parciales y las normas a cumplir.

Su distribución mundial estimada: Cristiana el 30%, el Islam 20%, Hinduismo el 15%, Budismo 6%, religión tradicional china 4%, otras religiones y creencias 10 %, y los no religiosos el 15%. Resalto los aspectos diferenciales más significativos de las principales religiones, en lo que afectan a lo tratado en esta nota:

. Para las religiones de la Biblia el Bien Máximo es la Vida Eterna en el Cielo o Paraíso. Y para ello los preceptos básicos son el amor a Dios y al prójimo. Y es común para las tres el mandato del Génesis de: “Creced y multiplicaos y llenad la Tierra”. Esta ley, casi coincidente con el imperativo vital, ha sido la más obedecida por los creyentes al estar implícita en nuestra naturaleza.

. Para otras religiones y sabidurías los objetivos o fines del hombre son varios. Pero en general no se plantean la supervivencia de la humanidad. Son objetivos espirituales. Y las virtudes y valores para conseguirlos suelen estar dentro de los principios citados de hacer el bien y no el mal: a los semejantes y a los otros seres vivos.

En el Hinduismo: El objetivo es el nirvana y como normas morales se pueden destacar dos frases: “El hombre que practica la religión del no-dañar universal conquista el Bien más grande”. Y : “consigue el triunfo… el hombre que considera todas las criaturas como el propio sí mismo”

Para el Budismo el objetivo también es el nirvana, y las normas morales se pueden resumir en la no violencia, el altruismo, la benevolencia y la compasión.

El resto de religiones y doctrinas proponen distintos fines y virtudes pero no la supervivencia de la especie.

Nota ampliatoria: Creo que el cristianismo es quien más cerca está ahora de las ideas básicas. Además del citado precepto del Génesis, por el mandato expreso de su fundador y por su nombre, la Iglesia Católica tiene la vocación de predicar el amor a toda la humanidad.

Recientemente, el “Compendio de la doctrina social de la Iglesia” de 2004 recoge lo más significativo de su doctrina acerca de las cuestiones de la vida social, económica y política. Y resalta la importancia de los valores morales para afrontar la globalización, la ecología, la unidad de la familia humana, los pobres…

El problema era buscar “valores morales objetivos capaces de unir a los hombres”. Para ello, ese mismo año, el entonces Cardenal Ratzinger, con la anuencia del papa Juan Pablo II, encargó el trabajo a la Comisión Teológica Internacional. En diciembre de 2008, siendo ya papa Benedicto XVI, se aprueba el documento resultante bajo el título: “En busca de una ética universal: un nuevo modo de ver la ley natural”. El documento confirma el valor de la ley natural, dice que la Iglesia no tiene el monopolio de su interpretación y propone un diálogo “a los expertos y portavoces de las grandes tradiciones religiosas, sapienciales y filosóficas (…) para llegar a un reconocimiento común de normas morales universales “. La propuesta no fructifica y sigue sin existir una ética universal explícita común. Ver “Religiones”

d) Líderes políticos, empresarios, comunicadores…

Que yo sepa, ninguno de estos grupos tienen como objetivo expreso la supervivencia de la humanidad. En general sus objetivos son el beneficio de quienes los componen o dirigen. Beneficio que, si actuasen bien, deberían obtener dando buenos servicios a la sociedad en que operan, contribuyendo indirectamente con ello al bienestar de la humanidad. Y a incrementar su capacidad de supervivencia.

Los dirigentes de este grupo aplican, o deben aplicar, los principios y normas morales definidos por los pensantes y gobernantes. Quienes, como hemos visto, no buscan el objetivo básico de forma prioritaria. Y también puede haber problemas cuando los propietarios o gestores anteponen su beneficio al servicio de la sociedad y cuando “crean” y aplican inadecuadas normas “morales” que les benefician: a ellos o a los grupos a quienes sirven o pertenecen: verticales u horizontales.

e) Las personas

Todos los seres humanos tenemos implícito el imperativo vital y estamos programados para participar en la reproducción iterativa de nuestra especie. Esa es nuestra finalidad vital. Por no conocer y no tener en cuenta estas ideas, sigue habiendo dudas sobre el sentido de la vida y sobre las motivaciones de nuestro comportamiento.

De acuerdo con lo anterior, los humanos, como todos los seres vivos, tenderán a hacer lo que tienen programado al nacer, y lo que su entorno les proponga y permita, para intentar cumplir el imperativo vital. Buscando con ello su felicidad. Y utilizando las crecientes capacidades humanas y la enorme libertad que tiene nuestra especie.

Cuando la naturaleza heredada y el entorno de las personas están de acuerdo con el imperativo vital, los hombres tenderán a que sus actos sean buenos para el objetivo básico y así ser felices. Y con ello se realimenta el buen acervo genético de la especie.

Los malos comportamientos se producen si las personas, por causa de su herencia, de su entorno, de su ignorancia, o de su propia mala voluntad, no se comportan según el principio ético universal. Y generalmente estos malos comportamientos producen daños e infelicidad: a los actores y a sus prójimos. Y con ello a la humanidad.

2.- Resumen de las ideas sobre los fines u objetivos

Como hemos visto, aunque lo tenemos implícito y está operativo, la supervivencia de nuestra especie no figura como fin u objetivo explicito en las doctrinas, leyes y normas morales de los grupos más significativos de la humanidad.

Creo que, a nuestros efectos, las distintas posturas se pueden resumir en lo siguiente:

a).- Las de la ONU y similares que asumen el objetivo del utilitarismo filosófico y en sus programas propugnan el bienestar material de todos los hombres. Este objetivo es el que aparece en las muchas resoluciones adoptadas por la ONU y sus Agencias desde su creación. Como hemos dicho, la última es la de 2015 sobre los 17 Objetivos de la Agenda 2030. Actualizada en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, de enero 2021, con la asistencia de más de 1500 líderes mundiales, incluidos los de China y la India que suponen un tercio de la población mundial.

b) .- Las religiones bíblicas proponen como Bien supremo la Vida Eterna. Y como fin u objetivo terrenal tienen asumido históricamente el mandato del Génesis de: Creced y multiplicaos y llenad la Tierra. Y para intentar cumplirlo han dictado y mantienen sus preceptos y mandamientos. También admiten y apoyan el objetivo del bienestar de la ONU y los 17 puntos de la agenda 2030, excepto algunos aspectos de los objetivos 3 y 5 referidos a la salud sexual y reproductiva.

La Encíclica Fratelli tutti del 3 de octubre de 2020 del Papa Francisco coincide en su mayor parte con los objetivos de la Agenda 2030. Y cita al patriarca ortodoxo y al Gran Iman Ahmad Al-Tayyeb y el Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común resultado de su encuentro en Abu Dabi el 4.2.2019.

c) El resto de religiones, ideologías, grupos y colectivos humanos, tienen o admiten el bienestar social y grupal como principal objetivo material de los hombres.

3. Las ideas básicas y sus aplicaciones

Parece que, una vez visto y conocido el objetivo vital prioritario, habría que intentar aplicar el principio ético universal al comportamiento de la humanidad, de sus grupos y de todas las personas.

En el librito citado al principio, enumero 17 posibles aplicaciones a partir del objetivo de supervivencia y del bienestar de la especie. Pueden verse en Tareas. Aplicaciones y Utilidades de la página web. Voy a enunciarlas ahora tratando de compararlas con los objetivos de la ONU y las principales cuestiones de las últimas encíclicas.

Aviso en mis escritos, y repito ahora, mi incapacidad para opinar en las cuestiones que planteo como ejemplo. Mi aportación es la base de una ética universal para, a partir de ella, analizar los problemas de nuestra especie/humanidad y las posibles acciones a realizar para intentar resolverlos. Queda para los expertos el trabajo de replantear los problemas y las posibles soluciones a la luz del principio ético universal explícito.

0.- Planteamiento

Como he dicho, parto de que el objetivo vital prioritario es la supervivencia de nuestra especie. Decía en mi libro que un primer trabajo sería hacer una lista de los factores negativos que pueden afectar a nuestra supervivencia. Es decir una lista de los riesgos más significativos, naturales y humanos.

Por mi parte anotaba como riesgos naturales a prever y mitigar: los grandes seísmos, meteoritos, cambios de clima, gases nocivos.. . Y como factores negativos humanos: las armas de destrucción masiva, el calentamiento global y la contaminación, el consumismo, la superpoblación, los pecados contra la humanidad…

He visto recientemente un informe de los Riesgos globales 2021 del Foro Económico Mundial. Trata con detalle los riesgos hasta 10 años y está influido por la pandemia del Covid-19. Como riesgos permanentes destaca las pandemias, el cambio climático, el daño ambiental provocado por el hombre, las armas de destrucción masiva. Y como mayores problemas pendientes: la pobreza y la desigualdad, el malestar y desilusión social, las tensiones geopolíticas, la pérdida de la biodiversidad, la crisis de recursos naturales y de medios de vida, la fragilidad económica, la desigualdad digital…

En las encíclicas Laudate si y Fratelli tutti se enuncian los mismos o parecidos riesgos y problemas: la contaminación y el cambio climático, pérdida de la diversidad, pobreza y desigualdad, falta de proyecto y rumbo común, pandemias, consumismo, el descarte de los marginales, la violencia y la amenaza de las guerras. En el documento de Abu Dabi del 4.2.2019 firmado por el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmad Al-Tayyib, se destacan: las guerras y conflictos, la degradación ambiental, la decadencia cultural y moral, las injusticias y desigualdades, la pobreza y el hambre. Y condenan las prácticas que amenazan la vida.

Como he dicho, voy a enunciar las 17 aplicaciones citadas en mi libro como cuestiones a replantear teniendo como base los objetivos de supervivencia de la especie. Y como ejemplo comparo la aplicación de esta “nueva” ética universal con las de la ONU y las religiones bíblicas, especialmente la Católica que es la que conozco mejor y que creo ha explicitado con más detalle su postura en estas cuestiones.

1.- Una autoridad mundial

En mi libro planteo la conveniencia de que exista una “buena” Autoridad Mundial que asuma el objetivo básico y se ocupe, de la forma que mejor le parezca, en procurar que nuestra especie/humanidad sobreviva con el mayor bienestar posible.

Decía entonces, y las últimas encíclicas lo han confirmado, que los Papas apoyan esta idea. Y la he visto también expresa o implícita en diversos colectivos. También sugería que esta tarea podría hacerla la ONU. En estos momentos confirmo aquellas ideas. Aún con los riesgos de excesivo dirigismo y errores globales que conlleva.

Si la finalidad de nuestra especie es su propia supervivencia, todos los hombres vivos en cada momento tenemos por ello el deber prioritario de intentarlo. Y parece claro que, en nombre de todos, debe existir alguien que se ocupe de estudiar y proponer las normas morales comunes resultantes aplicables a toda la humanidad. Y también de establecer y aclarar los principios universales que fundamenten las éticas grupales de las distintas culturas. Respetando sus creencias básicas.

Si esta tarea no se realiza de forma unificada se seguirá haciendo grupalmente por unos entes parciales, cada vez más poderosos. Con sus propios objetivos que pueden no coincidir en todo con el objetivo global de la humanidad. Como ahora.

Parece que lo más práctico y fácil sería crear en la ONU, o bajo su patrocinio, un grupo de trabajo que analizase las ideas básicas y viese su aplicación. El grupo podría estar formado por expertos de la ONU, representantes de las principales religiones, países, culturas, organismos e ideologías. Este grupo podría ser el embrión de un Consejo Ético Mundial con funciones consultivas. Y ejecutivas si se le diera poder en el futuro.

En cualquier caso creo que las personas, organismos, universidades, fundaciones, etc., expertos e interesados en estas ideas, deberían verlas, juzgar su veracidad y utilidades, asumirlas en su caso y actuar en consecuencia. Una Autoridad mundial tiene sentido si existe un principio ético universal. De lo contrario puede tener sesgos graves.

2.- La idea de humanidad

La idea racional de la humanidad como sujeto es muy reciente. Pero en los últimos años va aumentando la conciencia de que el mundo es global y que lo que hacen unos incide en el resto. La reciente pandemia ha puesto de relieve la unidad de Sapiens. Y cada vez se utiliza más expresamente el concepto de la humanidad como sujeto. Idea que, generalmente, ha estado implícita pero no actuante.

En la Agenda 2030 se habla de que “Estamos resueltos a liberar a la humanidad de la tiranía de la pobreza y las privaciones y a sanar y proteger nuestro planeta”. En esta frase está la humanidad como sujeto: actuante en el “Estamos resueltos” y después, citada expresamente, como sujeto beneficiario a quien liberar de sus males.

La Iglesia, desde Jesús, se ha referido a la humanidad como un conjunto de hermanos hijos del mismo Padre celestial. En la Fratelli tutti, el Papa Francisco se refiere ahora a la humanidad como sujeto biológico ya que considera a los hombres: “como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos”, Y se basa en esta hermandad para proponer y predicar el amor fraterno. Y para pedir que mejore el bienestar de todos los hermanos hombres y el cuidado de la tierra que nos cobija, a nosotros y a los que vendrán.

El presidente chino Xi Jinping habla de “Trabajar juntos para construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad”. Aunque no lo dice expresamente, parece que cuenta, como la ONU, con una comunidad sujeto de un futuro compartido.

Pero nadie apela explícitamente a la especie/humanidad como sujeto pleno, activo y beneficiario, de la ley de supervivencia. Cuentan implícitamente con ello pero no lo citan de forma explícita: supongo que es porque no lo han visto. O no se han dado cuenta de la importancia de hacerlo y aplicarlo. Si lo hubieran conocido y usado, su llamada tendría mucha más fuerza. Y sus acciones más acierto.

En cualquier caso, desde que existe nuestra especie hemos logrado sobrevivir y mejorar nuestro bienestar, actuando sin saberlo como humanidad fraterna, como hermanos mejor o peor avenidos. Pero ahora parece conveniente que el mandato implícito se explicite y se use. Ya no es la ONU, o el Papa, o el presidente de China, quienes proponen objetivos, fines y tareas a los hombres. Tenemos el mandato dentro de cada uno de nosotros. Como anécdota, también los norteamericanos lo tienen en sus monedas: “E pluribus unum”. Aunque se refiera a las 13 colonias independientes.

3.- Revisar las normas, leyes, usos y costumbres.

La idea básica no es solamente una ley teórica. Es un mandato imperativo. Y obliga a todos y cada uno de los hombres y a toda la humanidad. Y la mayoría de los hombres, desde que existe la especie, han obedecido este mandato con éxito. Por eso estamos aquí. Y lo obedecieron sin saberlo expresamente. Aunque, por esta ignorancia, muchas veces los hombres han hecho cosas perjudiciales para la supervivencia de la especie.

Ahora que ya se conoce, parece que sería necesario revisar con la “nueva” ética las normas, leyes, preceptos, usos, modas, tendencias, etc. en vigor. Empezando por las que más efecto puedan producir en los riesgos y problemas mas graves que tiene la especie/humanidad. Y aplicar también este principio en las nuevas leyes y normas.

Para la ONU lo primero a revisar y adaptar sería la Declaración de Derechos Humanos. Dejando primero claras nuestras obligaciones. Y que los derechos que tenemos a vivir lo mejor posible son para poder cumplir mejor nuestros deberes vitales. Y a partir de ahí revisar las Resoluciones en vigor.

Las religiones tendrían que revisar los preceptos que afecten más significativamente a sus creyentes y al resto de los hombres en su vida social, económica y política. Es muy probable que al revisar estos preceptos cívicos con el criterio del PEU se pongan de manifiesto aspectos que ya presenten problemas con el entorno, especialmente con las normas morales y leyes civiles de otras religiones y culturas. Es una tarea a realizar en lo que buenamente se pueda: por el bien de las propias religiones, de sus fieles, y del resto del mundo. Sin prisa pero lo antes posible.

Los Estados, regiones, ciudades… y los organismos y empresas civiles, pueden empezar a revisar sus leyes y normas en cuanto conozcan y asuman el principio ético universal. En lo que crean conveniente y posible.

Nota: En la página 339 de mi “Supervivir. Ideas para una ética universal” figura el borrador de un posible “Manifiesto vital universal” a suscribir por las naciones o por la ONU en su nombre. Ver en su caso. Este libro no está traducido al inglés.

4.- El modelo de sociedad mundial

Nuestra especie/humanidad vive hoy agrupada en 193 Estados miembros de la ONU y 26 entidades varias no reconocidas. Viven con las religiones y normas morales citadas y con usos y costumbres variados por regiones, razas, culturas,….Todo ello es fruto de acciones grupales históricas, sin una planificación global de toda la especie humanidad. Y aunque han existido grandes imperios, no ha llegado a haber uno total.

Las fronteras, religiones, usos, costumbres,… y la falta de un objetivo y una base ética común, han sido, y son, causa de guerras y conflictos. Con el conocimiento y asunción del principio ético universal parece conveniente pensar en el modelo de sociedad que mejor parezca para la la supervivencia de la humanidad y el bienestar de todos. Por ilustrar el caso se puede pensar con Aldous Huxley desde “El mundo feliz” a “La isla”. O desde el “1984” de Orwell a la Utopía de Santo Tomas Moro.

Por mi parte creo que es bueno que, como ahora, exista diversidad de naciones con las leyes, religiones usos y costumbres que mejor se adapten a sus circunstancias. Aunque debería ser común el principio ético universal como fundamento de sus éticas y leyes grupales.

Es decir, deben tener todas la conciencia y la voluntad de pertenecer a la humanidad. Y ejercer el altruismo amplio como base de relación con otros grupos, tanto verticales como horizontales. Tendiendo a suprimir los grandes ejércitos y las armas pesadas.

Las disputas por fronteras, religiones, nacionalismos, etc. deberían ser resueltas por el Consejo Ético Mundial. Quien también debería aconsejar sobre los posibles cambios a realizar en el modelo: para mejorarlo y para adaptarlo en su caso a modificaciones del hábitat. Por ejemplo para mitigar desastres naturales: terremotos, inundaciones, ciclones, subida del mar,.. o evitar grandes concentraciones, conflictos históricos, etc.

En esta aplicación podrían incluirse los problemas que cita el Papa al hablar de los nacionalismos y el desarraigo ( 9 a 14) las guerras y muros (25 a 28) los migrantes (37 a 41) los sometimientos (51 a 53) la organización del mundo (128 a 153).

Y algunos de los objetivos de la ONU de los puntos 6,7,9,10,11,15 y 16: sobre el agua, la energía, las infraestructuras, las desigualdades, los asentamientos humanos, el uso de los ecosistemas, promover sociedades pacíficas e inclusivas…

Añadido. Parece que, actualmente, “el tema de nuestro tiempo” es pensar en el papel mundial de EEUU, China y Rusia. Y tratar de ver el futuro de los países de sus zonas de influencia y del resto del mundo. Esta gran cuestión tendría que verse ya con las gafas de la idea básica.

Creo que asumir las ideas básicas, y desarrollar las aplicaciones que enuncio en esta nota, es imprescindible para el bienestar interno de todos los países y para mantener una verdadera paz, sin tensiones, entre las naciones grandes y pequeñas. Con esta idea el mundo sería un gran sistema, compuesto por entes diversos con el objetivo común de supervivir con el mayor bienestar posible. Cuidando esta Tierra y buscando, sin prisa pero sin pausa, otros posibles lugares donde ir a vivir cuando sea necesario.

Por otra parte, dicen que lo que más une es tener un enemigo común. Parece que nuestro enemigo común es la hostilidad del entorno. Pero es posible que también, aquí y ahora, “el enemigo seamos nosotros mismos”. Por la falta de tener explícito un objetivo común que propicie la unión para utilizar bien el entorno y evitar que se haga inhabitable.

Si vemos y asumimos la idea básica como el objetivo común explícito, será enemigo nuestro todo lo que sea malo para la supervivencia. Y combatirlo es lo que nos puede unir. Será nuestro enemigo lo que propicie nuestra destrucción y sufrimientos. Y amigo lo que favorezca nuestra supervivencia y bienestar. La pandemia nos lo ha puesto de actualidad. Con el conocimiento de las ideas básicas podemos aprovechar lo sufrido para aprender a evitar o mitigar, unidos, otras calamidades actuales y previsibles.

5. La población. Número y calidad de vida

El principio ético universal puede suponer una base eficaz para replantear estas cuestiones. El problema es muy importante y creo que es la causa de las mayores diferencias entre la ONU y las religiones bíblicas.

Por mi parte resumo lo que digo en mi librito citado (págs. 91 a 94): Es posible que se pueda alimentar a la población actual y a la resultante del menor crecimiento previsto hasta 2050 (unos 9.500 millones). Pero en este período, y después, seguirá habiendo graves problemas ecológicos y enormes carencias en la calidad de vida de cientos de millones de personas.

En mi opinión, contando con la ciencia y la técnica actuales y previsibles, deberíamos intentar que la población en 2050 fuese, como mucho, algo menos que la actual: unos 7000 millones. Y en cuatro o cinco generaciones más, tratar de reducirla a entre 2000 y 4000 millones como cifras óptimas: para el hábitat y para un mínimo bienestar de las personas vivas en cada momento.

Hasta tanto, habría que tender a una mayor austeridad de quienes puedan hacerlo: individual y de los grupos y países más ricos. Reduciendo especialmente el consumo de los bienes y servicios cuya obtención y uso produzca mayores daños al entorno. Y las personas y países más pobres deben asumir sus obligaciones: con ellos mismos, con sus grupos y con la humanidad. Ayudados, en todo lo posible, por los más ricos.

Como es sabido, desde el llamado informe Kissinger de 1974 se adoptaron, con más o menos discreción, crecientes medidas para reducir la natalidad. En la Conferencia de la ONU de 1975 en México se dice que: “Toda pareja y todo individuo tiene el derecho de decidir libre y responsablemente si habrá o no de tener hijos y de determinar su número y espaciamiento, así cómo de recibir información, educación y medios para hacerlo”. Y en la parte dispositiva insta a los gobiernos a que: ”Pongan a disposición de todas las personas la información y el asesoramiento necesarios e instalaciones y servicios adecuados de fácil acceso para permitir a las mujeres que lo deseen decidir acerca del número y espaciamiento de sus hijos y, más aún, preparar a los jóvenes para una paternidad responsable”.

El “derecho de decidir” y “los servicios adecuados” incluyen, eufemísticamente, el uso de anticonceptivos artificiales, la liberalización del aborto y la formación sexual. Desde entonces, la ONU y otros entes han desarrollado y financiado campañas permanentes al respecto. China adoptó la política de hijo único en 1979 y, aunque hubo un cierto rechazo social, no tuvieron problemas morales para implantar su dura política.

Las religiones bíblicas rechazan estas medidas por dos razones principales: La primera es que la reducción de la natalidad supone ir contra el mandato del Génesis de “Creced y multiplicaos”, que es la base de sus normas sociales y morales. Y en segundo lugar, el aborto se considera un atentado contra la vida, que es sagrada para estas religiones. Creo que las ideas básicas obligan a repensar estas cuestiones por ambas partes: ONU y religiones. Y por científicos, filósofos y teólogos, que también deberían reestudiarlas.

Por parte de las religiones parece que el mandato del Génesis debería aplicarse entero. En las versiones que tengo dice: Creced y multiplicaos y llenad (o henchid) la Tierra. Posiblemente la Tierra ya esta llena, henchida, y colmada en exceso. Tanto de seres humanos como de cosas fabricadas por ellos.

Nota. El DRAE dice: lleno, na. 1.Ocupado hasta el límite o por gran cantidad de personas o cosas. Henchir.1. Llenar un espacio hasta su límite, colmar. Y colmar. 3. Dar a alguien algo en abundancia. II 4. Satisfacer plenamente deseos, aspiraciones, etc.

El Génesis también manda al hombre que cuide lo creado. Esta idea y la de que la Tierra ya está en exceso llena y colmada de hombres, parece que debería llevar a los teólogos de las tres religiones a reinterpretar el mandato y su aplicación.

En el cristianismo, los anglicanos ya practican la paternidad responsable usando anticonceptivos artificiales. La Iglesia Católica admite la paternidad responsable y el uso de métodos naturales para evitar la fecundación, pero en 1968 la Humanae Vitae de Pablo VI prohibió expresamente el uso de métodos anticonceptivos artificiales. Y condena el aborto en todas sus circunstancias.

En el Islam hay distintas posturas sobre el uso de anticonceptivos, pero en estas cuestiones parece más abierto que la Iglesia Católica. Condena el aborto en general pero admiten excepciones por la salud de la madre y otras, según interpretaciones más o menos “ortodoxas”. El mayor problema del Islam es que sigue considerando el tener hijos como una bendición divina. Y parece que procuran extender su religión creciendo en número. En sentido contrario, creo que muchos imanes ya se dan cuenta del riesgo de la superpoblación para los países donde son mayoría y de las dificultades para convivir, en cualquier ambiente, sin separar las normas religiosas de las civiles.

En cuanto a la ONU y similares, creo que deben limitar la práctica del aborto y la eutanasia a casos extremos y excepcionales. Son métodos muy burdos y poco eficaces para la disminución de la población y producen mucho escándalo y sufrimiento. Y el aborto es un medio poco eficiente y traumático para evitar embarazos de las jóvenes. Como luego veremos, las relaciones sexuales y el modelo de familia deben repensarse también a la luz del principio ético universal explícito.

En cualquier caso, creo que lo importante es que, ahora, todas las partes afectadas tienen una base común para repensar sus posturas y para llegar a acuerdos. Como he dicho en alguna parte, el principio ético universal quita poder a los “creadores” de usos y normas morales y reduce el campo de los relativismos y preceptos subjetivos. Es posible que esta limitación no guste a muchos, pero tenemos dentro de nosotros la ley implícita. Que cada vez se manifiesta en más actitudes “pro nueva ética” en más países y culturas. Y para los creyentes forma parte de la ley natural dictada por Dios.

6. La sexualidad, la familia, la procreación

Estas cuestiones están muy relacionadas con el punto anterior. Las creencias, leyes y costumbres de las personas y grupos sobre estas materias influyen totalmente en el volumen de población y en su calidad de vida: material y espiritual.

Desde mediados del siglo pasado, la ONU y otras personas y entes han propiciado una mayor libertad sexual, modelos de familia distintos de los tradicionales, el trabajo de las mujeres, y otros métodos para su política de reducción de embarazos. A la vez que con estas medidas aumentaban la capacidad de producción, el consumo de bienes y el llamado “empoderamiento” femenino. Todo ello “políticamente correcto” y rentable.

En conjunto, estas medidas y el desarrollo de las ciencias y técnicas, han conseguido dos efectos: grandes éxitos en el crecimiento de la población total con un incremento en su bienestar material medio, pero creando nuevos problemas al reducir las tasas de crecimiento poblacional de los países ricos y aumentar las de los países pobres.

Y parece que el efecto peor es que el crecimiento de población, unido al del consumo medio por persona, ha originado problemas graves al medio ambiente. Por otra parte, al cambiar los usos sociales y los valores y virtudes referidos a la sexualidad y la familia, se han originado también graves problemas de un exceso de hedonismo, insatisfacción individual y desorientación social.

Creo que es inevitable separar el sexo de la procreación, pero parece que se debería hacer conservando los valores familiares que han sido la base de las sociedades y de los grupos humanos. Al menos hasta que se descubran y asienten otras “virtudes” mejores. Y, en cualquier caso, respetando lo más posible las normas morales y cívicas de los distintos grupos y culturas.

Estas cuestiones son enormemente amplias y complejas. Y deben ser analizadas con el principio ético como base dentro del conjunto de objetivos y acciones contenidos en el resto de aplicaciones. Pero personalmente creo que el modelo de familia monógama y permanente es eficaz y eficiente y tiene muchas virtudes y valores: para la sexualidad y para dar cohesión a la pareja y al grupo. Y para el cuidado y la educación de los hijos en el altruismo/amor: para su felicidad y para el bienestar propio y de su entorno.

Este es uno de los puntos más importantes a repensar a la luz del objetivo básico y del altruismo/amor amplio como medio. Y a dialogar para llegar a normas éticas comunes, dentro de la diversidad de culturas y creencias.

Tanto la ONU y similares, como las religiones, ideologías y creencias dan enorme importancia a estas cuestiones:

En la Agenda 2030 se tratan especialmente en los objetivos: 3. Sobre salud y bienestar y 5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Aunque es un tema controvertido, y tal vez por eso, la Fratelli tutti solamente le dedica el parágrafo 23, donde dice que: “la organización de las sociedades en todo el mundo todavía está lejos de reflejar con claridad que las mujeres tienen exactamente la misma dignidad e idénticos derechos que los varones”.

Para el Islam tiene mucha importancia la sexualidad, la familia, el papel de la mujer y la paternidad. En las culturas china, hindú, y muchas africanas, los valores y criterios en estos puntos son básicos para la supervivencia y el bienestar grupales y de la especie.

El principio ético universal facilitaría a las religiones y culturas una base sobre la que repensar los aspectos contingentes de sus creencias que pudieran ir en contra de las ideas básicas de supervivencia y bienestar con el altruismo/amor como medio.

7.- La ecología humana

Sigue habiendo dudas y discusiones sobre si la ecología debe priorizar al hombre, a otras especies, al medio natural, a toda la Tierra,… Las ideas básicas aclaran y unifican estos objetivos. Se debe intentar todo a la vez ya que los buenos objetivos parciales son necesarios para el objetivo básico de la supervivencia humana: durante el mayor tiempo y con el mayor bienestar posibles. Y para ello es bueno/mejor que vivan y se reproduzcan, en cada momento, el más conveniente número de humanos. Distribuidos de la mejor forma y con las mejores relaciones con su entorno.

Con estos criterios básicos, los problemas a resolver son técnicos. Y nuestras mayores virtudes actuales son las capacidades científicas y técnicas. Nos ha faltado conocer y tener presente de forma explicita el objetivo básico. Y por esta carencia, no hemos tenido la visión amplia y común para adoptar y aplicar medidas eficaces y eficientes a los problemas generales y locales de relación con el medio.

Muchos de los problemas y objetivos ecológicos parciales están contemplados tanto en los programas de la ONU como en la encíclica Laudato si. Es de esperar que el uso del principio ético universal como criterio básico, facilite la adopción y la implantación de medidas eficaces para el cuidado del hábitat. Al menos en lo que sea posible dada la situación y perspectivas en que nos hallamos.

La Agenda 2030 trata de estas cuestiones en varios objetivos: 2 sobre agricultura sostenible, 6 sobre la gestión sostenible del agua y el saneamiento, 7 la energía, 9 sobre infraestructuras resilientes, 11 sobre asentamientos humanos, 12 modalidades de consumo y producción sostenibles. Y en los muy importantes objetivos 13 sobre el cambio climático y sus efectos, 14 sobre los océanos y mares y 15 sobre todos los ecosistemas terrestres.

La encíclica Laudato si está dedicada toda ella “al cuidado de la casa común”. Y la Fratelli tutti la recuerda en los parágrafos 5 y 17

8.- Las ingenierías genéticas y ambientales

Para supervivir, todas las especies tratan de adaptarse a sus entornos, o adaptarlos en lo que pueden. Nuestra especie ha ido desarrollado unas crecientes capacidades para adaptarse a ambientes diversos. Y para cambiarlos. Ahora es capaz de modificar, tanto a otros organismos vivos, como a sí misma.

Estas crecientes posibilidades plantean dudas éticas tanto por los objetivos que se pueden pretender con los distintos sujetos: vegetales transgénicos, clonación animal, curar, mejorar o superar a humanos…, como por los medios a utilizar: células madre, uso de cobayas animales o humanos, contaminación cruzada, oligopolios grupales…

Es claro que las ingenierías genéticas y ambientales tienen una importancia creciente en la supervivencia de la especie y su bienestar, tanto de forma reactiva para resolver o aliviar problemas: hambres, enfermedades, pandemias,.. como proactiva: mejora del hábitat (mineral y animal) y del propio hombre para adaptarlo a cambios previsibles o a nuevos ambientes fuera de la Tierra.

Y también es claro que, en todas estas cuestiones, es imprescindible tener en cuenta al objetivo básico ahora explícito y al principio ético universal. Esta asunción por los expertos les daría luz para resolver las muchas dudas ahora existentes.

También en esta materia existen discrepancias entre los políticos, los científicos y las iglesias e ideologías. Y son cuestiones nuevas que afectan, y pueden afectar mucho más, al presente y futuro de la humanidad. Como digo, creo que las ideas básicas sirven de base para los criterios a adoptar: tanto reactivamente ante las dudas que se planteen sobre cuestiones concretas, como para pensar políticas activas que mejoren la adaptabilidad de la especie a entornos cambiantes: en la Tierra o fuera de ella.

En mi opinión, teniendo como fundamento la idea básica, no deben existir dudas sobre el aparente riesgo de la inteligencia artificial fuerte, ni sobre el transhumanismo. Los hombres seguirán siendo hombres mientras lo sean. Y no parece que deba existir problema en que puedan hacer seres que no sean humanos genéticamente hablando. Si son máquinas no es problema y si fuesen otra especie de seres vivos llevamos siglos “fabricando” especies nuevas a partir de las ya existentes. La nueva especie estaría dentro de la misma ley natural que nosotros. Que, si Dios existe, seguirá siendo una ley divina. Y la nueva especie estaría creada dentro del proceso evolutivo y vital en curso.

9.- La ingeniería social

En mi librito uso la definición de Popper: ”… incluye las actividades sociales, tanto privadas como públicas que, para conseguir un fin o meta, utilizan conscientemente todos los conocimientos tecnológicos disponibles”. Y le quito los aspectos negativos que a veces acompañan a este concepto. La ingeniería social será buena o mala según sean los fines para los que se utiliza.

Desde tiempos inmemoriales, las personas y entes varios han utilizado algún tipo de ingeniería social para sus fines, buenos o malos. En este momento existen enormes capacidades intelectuales y materiales para influir en las personas, tanto localmente como por regiones y culturas y al nivel de todo el mundo.

Como he dicho, las ideas básicas están implícitas en todos los hombres. Y cada vez se pone más de manifiesto la idea de humanidad, de cuidar nuestro entorno, de temor a la autodestrucción y al empeoramiento del bienestar… Y sobre todo existe la sensación de que falta un objetivo, un rumbo común en palabras del Papa (31).

Con esta situación de demanda y con las grandes capacidades técnicas existentes, creo que sería fácil difundir las ideas básicas e ir implantando gradualmente las aplicaciones más eficaces y posibles para ayudar a resolver los muchos problemas pendientes. La lista de problemas a resolver está en la Agenda 2030 y en las encíclicas papales. Y en estas 17 aplicaciones. Y la mayoría son comunes a todos los países y culturas. Y como hemos dicho son problemas de la humanidad como sujeto.

De acuerdo con lo anterior, parece que los dirigentes de todos los entes y organismos públicos y religiosos citados, tendrán interés en ver, juzgar y asumir en su caso estas ideas. Ideas que con las capacidades y medios de ingeniería social existentes no serían difíciles de aplicar gradualmente.

En cuanto a las empresas y organismos privados que se dedican más especialmente a la ingeniería social, creo que también estarán interesadas en las ideas básicas, y en sus aplicaciones, ya que más pronto que tarde estarán explícitas y operativas. Y tendrá ventaja, material y moral, quien antes y mejor contribuya a difundirlas y aplicarlas.

10.- La educación

Tampoco hace falta resaltar la importancia de la nueva ética para la educación de niños y mayores. Y viceversa, ya que la educación: en casa, en las escuelas, iglesias, universidades,…, es parte esencial de la ingeniería social. Y por ello debería ser uno de los principales medios para implantar las ideas básicas.

Como digo en mi librito, se puede pensar en crear una asignatura de Ética universal, teórica y práctica para todos, donde se enseñe, más o menos: que cada persona tiene dignidad por representar a la humanidad, nuestras obligaciones, la felicidad que se consigue haciendo lo que cada uno puede hacer, la orientación para elegir formación técnica según sus capacidades y la demanda previsible, las virtudes y valores cívicos, … Es decir, educar para que cada ser humano sepa que él es singular e importante como persona. Y sepa lo que puede hacer para ser feliz dentro de sus circunstancias y del espacio de libertad vital que tenga en cada momento de su vida. Y si es creyente mejor para él: está doblemente obligado pero tiene la esperanza de una felicidad eterna.

Y también digo que, cuando se pueda y sepa, se deberían revisar los contenidos de las diversas materias objeto de estudio para que estén de acuerdo con el PEU. Resaltando que la ciencia y la técnica deben estar orientadas a la supervivencia y el bienestar de la humanidad como objetivos prioritarios. Usando el altruismo/amor como medio.

La ONU dedica el objetivo 4 a la educación. Y las religiones y colectivos, públicos y privados, prestan, desde siempre, una especial atención a la estas cuestiones.

11.- Las políticas económicas y sociales

Naturalmente, la nueva ética supone repensar los sistemas y políticas económicas y los usos y costumbres sociales. Y tratar de ajustarlos al PEU en lo que sea más conveniente y posible. Propiciando lo que sea bueno para la supervivencia de la humanidad y el bienestar de las personas: actuales y futuras.

Repito los objetivos básicos porque es imprescindible tenerlos en cuenta y asumirlos en todas las aplicaciones. En general, los buenos objetivos grupales coincidirán con el objetivo básico pero las posibles diferencias pueden ser importantes a medio plazo. Con el riesgo de tener que decidir sin estar seguros del futuro. Pero ese es un oficio que los buenos técnicos saben. O deben saber y ejercer si son honrados.

Como dije en una nota que escribí en 1985, cualquier sistema económico puede ser bueno: capitalismo, comunismo, liberalismo, proteccionismo, trueque,… si es el que mejor se acomoda, en ese momento, a la sociedad parcial o global en que opera. Por mi oficio conozco algo de estas materias. Y creo que no es difícil encontrar y aplicar soluciones a los problemas que el mundo tiene planteados en materia económica y social, teniendo claros los objetivos y suficiente poder moral y legal.

Tanto las políticas económicas como las relaciones sociales deben analizarse teniendo en cuenta lo que pueda hacerse en el resto de las aplicaciones que les afectan. Y, como dice Popper, suele ser más eficaz plantear cambios graduales. Pero creo que teniendo claro el objetivo a medio y largo plazo, es más fácil abordar y resolver los problemas ecológicos y de pobreza que parecen los más urgentes. Y a la vez elevar la moral de los ciudadanos del mundo, mostrándoles un rumbo claro para el futuro y unas acciones coherentes con él.

Como han visto en Davos, la pandemia ha preparado el terreno para acelerar algunas de las acciones de la Agenda 2030. Y vistas con la nueva ética, algunos de los objetivos “soñados” por el Papa podrían plantearse a corto y medio plazo. Pero creo que es muy importante que, lo antes posible, todos estos planes y acciones se revisen a la luz de las ideas básicas, cuyos objetivos deben marcar el camino a seguir y las metas a tratar de alcanzar a corto y medio plazo.

Para ello es muy importante que estas ideas sean suficientemente asumidas y que, basada en ellas, exista una visión global en la que se incluyan los objetivos parciales de los principales grupos, tanto verticales: USA, China, sus áreas de influencia, los países en desarrollo y más pobres.. como horizontales: religiones, poderes fácticos, líderes económicos y sociales, comunicadores, …

Y naturalmente, sería bueno que los sabios y pensantes de las varias disciplinas a que afectan, contrastasen estas ideas y opinaran sobre su validez científica y su utilidad para el gobierno de la humanidad y sus grupos.

12.- Los marginales. Los pobres.

En mi librito llamo marginales a dos colectivos: A quienes están fuera de las normas cívicas: los amorales e inadaptados, los conflictivos, …y a quienes son pobres y no tienen un bienestar mínimo. Ambos colectivos se pueden referir a personas y grupos verticales y horizontales.

Para ambos colectivos es conveniente la aplicación de la nueva ética que explicita que lo primero que tenemos los seres vivos, incluidos los humanos, es el deber de hacer lo que sea mejor para la supervivencia y el bienestar de la humanidad. Dentro de las circunstancias de cada uno. Y esta es una obligación exigible, con amor, a todos y cada una de las personas. Sea cual sea su condición, sexo, estado, raza, edad, cultura, rango, riqueza, salud,… Y a los grupos y colectivos verticales y horizontales.

Siguiendo a Kant, este deber inscrito en la naturaleza del hombre, es lo que le da su dignidad de ser humano. Y el derecho a tener una vida digna y un desarrollo integral. Es decir, aunque sea raro tener que resaltarlo, parece obvio que los marginales de cualquier tipo y sus líderes grupales, igual que el resto de humanos, tienen el deber de hacer todo lo que puedan que sea bueno/mejor para la humanidad, es decir para ellos mismos y para los demás.

Con esta idea y con los medios vistos en las anteriores aplicaciones creo que, con el principio ético universal como base, y el altruismo/amor como medio, no es difícil establecer políticas y acciones para tratar con los marginales amorales y conflictivos en los niveles en que existan, tanto verticales: familias, pueblos y ciudades, naciones, mundo, … , como horizontales: partidos políticos, religiones, profesiones, …

En cuanto a los pobres creo que existe una doble política que, expresa o implícita, está en las propuestas del Papa y de la ONU:

La Laudato si está enfocada a la conservación del medio ambiente pero dedica los parágrafos 48 a 52 a los pobres. Y es interesante como muestra de las discrepancias citadas, leer el parágrafo 50 donde dice que :” en lugar de resolver los problemas de los pobres…algunos atinan sólo a proponer una reducción de la natalidad”. Y dice luego que : “… el crecimiento demográfico es plenamente compatible con un desarrollo integral y solidario”. Tal vez estas frases sean ciertas pero parcialmente.

La Fratelli tutti es una llamada al amor fraterno y desarrolla ampliamente la parábola del samaritano para pedir que se ayude a los pobres: a las personas, los colectivos y las naciones pobres. Y también propone compartir los bienes disponibles y reducir las desigualdades. La encíclica es una llamada para ayudar a los pobres existentes en cada momento: personas, colectivos, naciones, .. mediante la redistribución de la riqueza.

Por parte de la ONU, el primer objetivo de la Agenda 2030 dice: “Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo”. Y el resto de los objetivos son medios para intentar conseguir el primero, tanto para los hombres actuales como los del futuro cuidando el hábitat. Entre estas propuestas está, vergonzantemente implícita en el punto 3 como “salud reproductiva”, la reducción de la natalidad

Como he dicho, creo que las diferencias en esta materia entre la ONU y las tres religiones bíblicas es un problema gravísimo cuya resolución podría conseguirse con la asunción por todos del principio ético universal. La idea básica, si es cierta como creo, es una ley biológica contrastable por la ciencia, y a la vez está en la base de la ley natural confirmada por la revelación en el Génesis 1.28 y en 9.1 a Noé y su familia.

Es claro que el Papa tiene razón al decir que hay que ayudar a los pobres, pero parece claro que a la vez se debe aplicar la paternidad responsable, que también predica la Iglesia, para evitar que “pariendo como conejas” millones de mujeres sean “fábricas” de millones de pobres. Con los problemas y sufrimientos que eso supone: para ellas, para sus hijos y para todo el mundo.

En la parábola del samaritano, tan importante o más que ayudar al herido hubiera sido evitar que hubiera herido. Para ambas cosas, para ayudar y para evitar, es importante que exista una ONU eficaz y eficiente, que aconseje las políticas a seguir para tratar de evitar que haya más pobres y para crear riqueza que permita ayudar a los que existan.

Aun con el riesgo que supone cualquier concentración de poder, parece conveniente que exista una Autoridad y unos líderes mundiales que tengan una visión global de los problemas de los pobres y marginales. Y que cuente con medios morales, legales y económicos, para resolverlos como mejor parezca.

En cualquier caso, con la asunción del principio ético universal como base, y dada la gravedad de los problemas de los grupos marginales de los dos tipos, se podría acelerar su resolución por los organismos más cercanos a cada problema: ciudades, estados, ONU, religiones, ideologías, líderes, comunicadores, …

13.- Las religiones y otros creadores de éticas

Recuerdo aquí una frase de Einstein: “ El mundo como lo hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No puede ser cambiado sin cambiar nuestro pensamiento”.

Las religiones y otros creadores de éticas han sido y son muy importantes para los cambios del mundo, tanto en pensarlos como en implantarlos y mantenerlos. Y como hemos visto, tanto los filósofos como las religiones y la ONU predican fines y objetivos acordes con el principio ético universal. Si hubieran sido muy distintos nos hubiéramos extinguido. Y no podría ser de otra manera siendo el PEU una ley biológica implícita en todos los hombres. Una ley que forma parte… “del secreto plan de la Naturaleza” que nombra Kant en el Principio Octavo de su “Idea de una historia universal en sentido cosmopolita”. Plan secreto que es el plan de Dios, si Dios existe.

El problema ha sido que los fines y objetivos buscados eran y son parciales. Buenos pero parciales. Parciales en los fines: paz, erradicación de la pobreza, igualdad,… en lugar del fin prioritario y elemental de sobrevivir. Y parciales en los sujetos: naciones, religiones, ideologías… en lugar de la humanidad.

Y además de los citados “buenos” creadores y difusores de buenas éticas con buenos fines, aunque sean parciales, están las personas y grupos que, por ignorancia o malicia, crean malas o inadecuadas éticas, costumbres, modas,… buscando prioritariamente el provecho propio o de sus colectivos.

De acuerdo con lo anterior parece urgente que los “buenos” creadores y difusores de éticas, vean las ideas básicas, las asuman si son ciertas, y actúen en consecuencia. Les serán útiles para seguir intentando conseguir sus buenos objetivos actuales, que serán los mismos pero más amplios y universales.

Con la asunción y difusión del principio ético universal, les debería ser más difícil tener éxito a los creadores y usuarios de las malas éticas que originan sufrimientos y daños a los hombres y a su hábitat. Y ponen en riesgo a la humanidad.

Como hemos visto, tanto las Iglesias bíblicas como la ONU no tienen que cambiar sus creencias ni finalidades básicas. De hecho el PEU las confirma, lo que dice mucho a su favor. Los cambios a realizar serían técnicos y dentro de lo contingente de todas las doctrinas. Para los filósofos, la idea básica y el altruismo amplio suponen una base que permite fundamentar las éticas parciales clásicas. También para biólogos y neurólogos.

14. Los nacionalismos y otras ideologías grupales.

En esta aplicación, digo en mi librito que: “Por definición, la idea básica está en contra de todo lo que enfrente a los hombres. De todo lo que rompa la fraternidad universal. De lo que cree conflictos y odios”. Y sigo luego: “ Las ideas básicas no están en contra de las diferencias. Personalmente creo que es bueno que existan muchas y diferentes culturas y tipos humanos” Y cito varias razones.

Cuando escribí lo anterior, hace cinco años, había en el ambiente una idea que parecía igualar globalización con uniformidad. Creo que en estos momentos, con el auge de los nacionalismos, se ha visto que es muy difícil cambiar los instintos grupales adquiridos durante toda la historia de la especie. Parece que es mejor que existan sociedades, más o menos pluralistas, pero cohesionadas internamente, donde sus componentes estén bien integrados. La condición que exige el PEU a estos colectivos, naciones o estados, es que asuman que son parte de la humanidad. Y que pueden y deben tratar de vivir mejor como grupo, pero que deben usar su singularidad y capacidades tanto en beneficio propio como del resto de grupos humanos. Por la cuenta que les tiene si quieren convivir y prosperar en paz “real” y tener reciprocidad.

Y lo mismo con las ideologías. Las ideas básicas y el PEU son compatibles con todas las creencias (religiones, agnosticismos, ateísmos, humanismos,..) , y con todas las ideas políticas, económicas y formas de gobierno (liberalismo, comunismo, capitalismo, democracia, dictadura, monarquía, república….) . Pero siempre con la condición imprescindible de que, quienes formen parte de estos colectivos, sepan y asuman que ante todo son personas humanas que forman parte de la humanidad. Y que deben actuar con el PEU como fundamento de sus políticas y actuaciones.

Las personas y grupos inteligentes se darán cuenta de que actuar según el PEU es lo mejor para la humanidad y para cada uno de ellos. Y en cualquier caso, es conveniente aplicar lo que se dice en los puntos anteriores y en los siguientes.

15.- Delitos y faltas contra la humanidad.

Todas las éticas grupales – civiles, militares y religiosas- incluyen en sus normas una lista de delitos, faltas y pecados. Muchos de los cuales son comunes a la mayoría de ellas. La nueva ética también debe tener su lista de delitos y faltas. Y, normalmente, al haber sido la base implícita de las éticas en vigor, serán delitos universales muchos de los que son comunes para las grupales. P.E.: matar o herir a otros sin motivo, mentir para dañar, robar los bienes del prójimo, …

El hacer explícito y asumir el principio ético universal debe suponer, como hemos visto, revisar las leyes civiles y los preceptos contingentes de las religiones. Y también las normas de los distintos colectivos que afecten a la supervivencia y al bienestar de la humanidad y a los medios para intentar conseguir estos objetivos.

Parece que la lista de faltas y delitos debería tipificar y sancionar los comportamientos mas significativos que vayan en contra del PEU, estén o no catalogados ya como faltas o pecados en alguna de las éticas grupales. Pongo como ejemplo el incendio de un bosque o la contaminación de un rio, que son delitos ya tipificados explícitamente en algunas éticas, pero que podrían ser incluidos en el catálogo de delitos contra la humanidad, o faltas universales, agravando su sanción si se cree conveniente.

Existen actualmente varios delitos tipificados como de lesa humanidad. Son delitos contra personas, ejecutados por los estados o grupos. Todos ellos son graves y punibles pero, en principio, no son los que más afectan a la supervivencia de la especie. Creo que a partir de la Agenda 2030, de las dos Encíclicas citadas y de otras éticas, se pueden identificar los delitos y faltas universales que precisan de más urgente atención.

Y salvo en casos graves y de reincidencia, las sanciones a personas serían más morales que materiales. Podría ser suficiente con la publicidad de la falta y la consiguiente sanción social propiciada por la previa mentalización colectiva. Esto es fácil de hacer con los actuales medios y técnicas de ingeniería social.

Parece que China está implantando con éxito su sistema de crédito social iniciado hace muy pocos años. Con buena aceptación ciudadana. China no tiene una base ética en la que apoyarse y eso le da una cierta ventaja porque puede “crear” pecados y virtudes. Pero es un método peligroso. A China, y a la humanidad, le vendría bien la asunción del PEU. La duda estaría en los medios de control pero el método parece válido.

En cualquier caso, como digo en mi librito, la lista de los delitos y faltas y sus penas debería hacerse por las autoridades locales de cada grupo. Con el consejo, la dirección y el control del Consejo Ético Mundial.

16. Virtudes y valores universales

De forma similar y en sentido contrario, deberá existir una lista de virtudes y valores especialmente significativos basados en el PEU. Y todos ellos estarán incluidos en el altruismo amplio, según mi acepción de este concepto, ya que es altruista cualquier acto o comportamiento que sea bueno para la supervivencia de la especie.

En cualquier caso, parece que habrá actos mejores que otros, bien por la amplitud de los sujetos que los realizan, por su universalidad, o por la utilidad de sus resultados. En la aplicación siguiente trato de las éticas individuales que son las más amplias. En cuanto a la universalidad, varias listas de éticas grupales que he consultado, destacan el amor, la solidaridad, la benevolencia, la honradez, la cooperación, la laboriosidad, … Es importante añadir la austeridad como virtud individual y grupal. Por lo que tiene de ahorro de recursos, de evitar el escándalo y de favorecer la paz y la convivencia.

Con métodos similares a los expuestos en el punto anterior, parece fácil establecer una lista común de virtudes y valores universales y un sistema de premios que gratifique, moral o materialmente, a quien los practique.

Escolio: Siguiendo a Aristóteles, y a otras personas y entes, se podría premiar no solamente a quien practique algunos actos buenos, sino también y más especialmente a quien sea bueno toda una vida. Como ya se hace con algunos santos civiles y religiosos, algunos Nobel, algunos Justos entre las Naciones, … Serían “Buenos Universales”: individuales o colectivos.

Y vale para esta nota lo que escribí en la página 110 de Supervivir amando, al final de esta aplicación 16:

“Nota común para muchas de las ideas expuestas en los puntos anteriores: Es posible que a algún lector le pueda parecer que estas ideas coartan la libertad del hombre y que tratarían de dirigir y manipular sus conciencias. Así es. Ya que si no se potencian las virtudes universales válidamente establecidas, o no se dice que son malos los actos universalmente malos, se promocionarán los pecados y se esconderán las virtudes según los intereses parciales de individuos o grupos. Como ahora.
En cualquier caso todo esto son ejemplos y ocurrencias para dar idea de lo que la asunción y aplicación de una base ética universal podría suponer”.

17. Las éticas individuales

Utilizo el término ética en la acepción del DRAE 4: “Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida”. Como sabemos la ética de las personas se forma con lo heredado al nacer y lo adquirido. Para actuar, las personas cuentan también con las normas explicitas de los grupos a que pertenecen.

Esta aplicación es muy importante y amplísima, pero quería resaltar dos aspectos:

a).- Todos las personas hemos heredado el imperativo vital – el mandato de intentar que nuestra especie sobreviva- que está implícito en la base de nuestro programa genético.

b).- Este imperativo ha estado operando en toda la historia de los hombres y por tanto fundamenta el conjunto de nuestras normas morales heredadas y actuales, tanto las buenas como las menos buenas. (Siendo buenas las que sean buenas para el PEU).

He resaltado lo anterior para recordar que la idea básica y el PEU han estado y están operando de forma directa en todas las personas. E indirectamente, a través de las buenas éticas de la especie y grupales, tanto heredadas como adquiridas. Y esta presencia del PEU se aprecia, cada vez más, en la conciencia creciente de los humanos de pertenecer a una misma especie/humanidad. En la que lo que hace uno, bueno o malo, afecta a los demás.

La unidad/dualidad egoísmo/altruismo ha desarrollado una ética universal que es causa de los muchos movimientos a favor de cuidar el entorno y a los demás humanos. La ONU y sus resoluciones, y las Encíclicas papales, son ejemplo de la existencia de esta ética universal implícita. Creo que más pronto que tarde se hará explícita y que será muy fácil que los hombres la entiendan y asuman.

Y los hombres serán más felices cuanto más se acerquen al PEU las leyes y preceptos explícitos de los grupos a que pertenezcan. Crear y difundir esas buenas éticas y leyes universales y grupales será el trabajo que deban hacer los pensantes y líderes civiles y religiosos. Y así serán también buenos y felices los pensantes y líderes: en esta vida y en la Otra si existe.

Termino como mi librito: “ Cuando la nueva ética se vea, asuma y practique, también retroalimentará a la ética implícita. Y la Humanidad superviviente seguirá, itinerante, por el camino hacia Lo Mejor que los hombres, creyentes y no creyentes, estamos buscando desde hace mucho tiempo”. Es intentar la realización del sueño de Morin, del Papa Francisco, de Teilhard, y de otros muchos soñadores, conocidos y anónimos.

J.C. Madrid, a mediados de marzo del 2021

Añadidura

Esta nota puede parecer larga pero es un resumen, muy resumido, de los muchos asuntos que contiene. Pueden ampliarla en mi página web. En cualquier caso creo que puede ser válida para mi propósito.

La nota está dirigida a las personas y entidades que mayor interés puedan tener en el futuro de la humanidad y sus grupos. Y en su gobierno. Especialmente pensantes y líderes civiles y religiosos. Intentaré que llegue a los más posibles de todo el mundo y espero que algunos de ellos sepan ver estas ideas, y obren en consecuencia. En su caso ruego me tengan informado. Y pueden plantearme cuantas dudas les surjan.

J.C.