Anexo C. Tareas para todos.
Querido familiar de la familia humana:
Desde mi afecto y ancianidad, me permito tutearte. Si tienes curiosidad habrás podido leer los otros anexos. Y lo que hayas querido de la página web. En cualquier caso sabes ya de qué van los dos mandamientos. Por si acaso copio, ampliados, los dos primeros párrafos de la carta y las dos ideas básicas. Y luego desarrollo algunas ideas sobre lo que mis propuestas te pueden afectar
Escribo esta carta para hablarte de tus deberes como ser humano, sea cual sea tu sexo, profesión, edad, raza, país, religión, ideología o cultura. Te han hablado mucho de tus derechos, pero lo primero que tienes son obligaciones. El no tener conciencia clara de esto ha podido ser causa de sentirte frustrado e infeliz y de que, por acción u omisión, no hagas lo que deberías hacer, causando con ello perjuicios a tus prójimos actuales y futuros. Perjuicios que serán mayores cuanto mayor sea tu capacidad para influir en tu entorno y circunstancia.
Debes saber que por ser un ser humano tienes como finalidad la supervivencia de tu especie/familia. Y que, por ello, tienes el deber de hacer lo que sea mejor para esta finalidad. Y que, para ello, tienes el derecho a vivir lo mejor posible: tú y tu entorno. Asume lo anterior porque es lo que da sentido a tu vida. Normalmente ya estarás haciendo la mayor parte de lo que debes hacer. Pero tal vez te falta hacer u omitir algo importante para ti y para los demás. Creo que es bueno que lo sepas. Luego haces lo que quieras, sepas y puedas.
Enuncio los dos mandamientos:
“Como el resto de las especies de seres vivos, la nuestra, Homo sapiens, tiene como finalidad vital prioritaria su propia supervivencia”. Y, por formar parte de ella, todos los humanos han tenido, y seguimos teniendo, esta misma finalidad de que nuestra especie sobreviva. Este es el primer mandamiento.
En 2013 confirmé que el altruismo amplio es el principal elemento que nuestra especie ha adoptado como medio más eficaz y eficiente para conseguir la finalidad vital prioritaria. Este es el segundo mandamiento.
El altruismo amplio comprende todo lo que suponga beneficio para otro u otros: el trabajo productivo, la cooperación, la solidaridad, el apoyo mutuo,… Y cualquiera que sea su motivación: instintiva, recíproca, gratuita, onerosa, … El altruismo es siempre interesado y retribuido: materialmente, como aprecio del grupo y como autoestima.
Estos mandatos de supervivir amando afectan a todos los seres vivos que tenemos la dignidad, deberes y derechos de personas por pertenecer a la misma especie/familia humana. Y nos afectan de muchas formas.
Tenemos la dignidad de personas por ser seres humanos. Y ahora ya sabes que esta dignidad supone el deber de hacer, con altruismo/amor, lo que sea mejor para la supervivencia y el bienestar de la especie /familia a la que perteneces.
Y sabes también que estás programado para colaborar con tu especie en transmitir la vida que tienes. Sabes que eres un eslabón de la larga cadena vital que viene, por lo menos, desde que naciera nuestra especie. Jorge Luis Borges termina su poema Adrogué con un verso que dice: “Yo que soy tiempo y sangre y agonía”. Mucho tiempo y mucha sangre y agonías han pasado para que cada uno de nosotros estemos hoy aquí. Nuestra tarea es entregar el testigo a los siguientes en las mejores condiciones posibles. Y ser felices con ello: en esta vida y en la otra si existe.
Enuncio el principio ético universal que debe fundamentar tu comportamiento: Haz u omite, con altruismo/amor, lo que sea bueno/mejor para la supervivencia y bienestar de nuestra especie.
Eres un ser muy inteligente y por ello con lo dicho ya podrías saber, más o menos, lo que debes hacer en cada circunstancia de tu vida. Pero, por si te sirve de algo, añado lo siguiente:
Ideas para ser bueno y feliz
(ver texto anterior en la Web, pinchando aquí)
Les digo a mis hijos que me siento suficientemente feliz desde hace unos quince años. Desde los 65 o así. Más o menos cuando asumí estas ideas. Resumo algunos consejos de viejo, que no son dogmas de fe, sino el resultado de mi pensar y mi experiencia:
. Si eres un ser humano “normal”, sabes que eres feliz cuando haces lo que tienes que hacer: lo que crees o sientes que tienes que hacer según tus objetivos y tu conciencia moral. Hasta ahora, el posible problema era que no tenías explícito el fundamento de lo que tenías que hacer y el cómo hacerlo. Ahora ya lo tienes.
. Asume que tienes implícito el deber de vivir para colaborar en la supervivencia de nuestra especie. Aunque no se consiga, el deber es intentarlo con amor y alegría. Y, más o menos, ya lo estarás haciendo.
. Una vez asumido lo anterior pregúntate si eres feliz. Si eres suficientemente feliz no cambies. Seguramente ya estás cumpliendo bastante bien el mandato básico.
. Si no te sientes suficientemente feliz, revisa tus normas morales y tu comportamiento y trata de ver si son mejorables a la luz del principio ético universal. Y luego actúa en consecuencia. Te sugiero algunas posibles cosas para actuar en consecuencia:
. Una primera cosa es aceptarte como eres. Para intentar cumplir el imperativo vital no importa qué tipo de ser vivo seas ahora: hombre o mujer o diferente, joven o viejo, sabio o ignorante, rico o pobre, guapo o feo, sano o enfermo, … Seas como seas, acéptate. A ti y a tu entorno o circunstancia: familia, amigos, patria si la tienes, … Es lo mejor que tienes en este momento.
. Una vez que te hayas reconocido y aceptado en tu entorno, piensa en lo que podrías cambiar, dentro de tus posibilidades, para mejor cumplir el mandato básico. Si tienes dudas consulta a alguien de confianza que creas más sabio. Si no tienes a nadie me consultas a mí y te contestaré lo mejor posible. De momento no cobro por ello.
. Es posible que lo que creas que debes hacer para cumplir el mandato universal no esté de acuerdo con las normas y leyes de tu entorno. En este caso haz lo que puedas.
. En resumen, se trata de hacer lo que creas mejor para el objetivo básico, dentro de tus posibilidades. Y de hacerlo con amor y alegría. Que son las condiciones para ser bueno, eficaz y feliz. Y no asimiles bueno a tonto, blando o pobre… Debes intentar ser bueno, pero, a ser posible listo, fuerte, rico… Cuanto más mejor y así tendrás más para dar más.
. Una vieja idea es que para hacer buenas acciones lo mejor es intentar ser mejor: más sano, más sabio, más santo, más solvente, y más sonriente o alegre. Pero no se trata de ser perfecto. Intenta mejorar, pero no quieras hacer más de lo que buenamente puedas.
. Y sobre todo quiérete a ti mismo. Eres lo mejor que tienes, seas como seas. Y si te aceptas, a ti y a tu circunstancia, podrás, desde ahí, intentar cumplir el objetivo básico amando a tus prójimos. Y con ello deberás sentirte feliz. Si no lo eres, piénsalo otra vez y trata de actuar en consecuencia hasta que lo seas.
. Por mi parte, solamente te pediría que, si has visto y te parecen ciertas y útiles estas ideas, las hagas llegar a tus amigos, enemigos y conocidos, por el medio que te sea más fácil. Y, si tienes posibilidades, las difundas por los medios que te parezcan mejores. Se te tendrá en cuenta a efectos de ser más feliz: en esta vida y en la otra si crees en ella.
Gracias
J.C.